Martina de Santo, una de nuestras detectives más internacionales, ha sido ascendida al cargo de inspectora. Como tal, tendrá que investigar la extraña muerte de la baronesa Azucena de Láncaster, cuyo cadáver, abandonado en un prado, muestra señales de haber sido atacado por un animal salvaje.
Al hilo de la investigación, Martina se introducirá en un mundo en extinción: el cerrado y excéntrico universo de la aristocracia española. En medio de una creciente tensión, asistiremos, a la luz de la ambición, el deseo y el crimen, a las grandezas y las miserias de los últimos aristocráticos, y a sus luchas cainitas por mantener privilegios y títulos.
Una novela extraordinariamente original, escrita con el brillo literario a que nos tiene acostumbrados Juan Bolea, con pulso, ritmo, acción, misterio y, sobre todo, con ese toque, con esa magia especial que distingue a las mejores novelas de intriga.
|