«Recuerdo siempre que si tu hermanastro Enrique muriera sin dejar herederos, tu hermanito Alfonso serpia rey de Castilla; y si Alfonso muriera sin dejar descendencia, tú Isabel, serias reina de Castilla. El trono seria tuyo por derecho, y que la desgracia caiga sobre quien intentase arrebátartelo.»
He aquí una fantástica historia centrada en los primeros años de Isabel la Católica, su infancia y adolescencia, al cuidado de una madre ambiciosa y desequilibrada, su vida en la corte de su hermano Enrique IV y su ascensión al trono del brazo de Fernando de Aragón. Intrigas, amores clandestinos y escándalos palaciegos se suceden en una inolvidable novela donde la realidad histórica aparece magníficamente reflejada por la pluma de la autora.
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